6.7.11

Una reflexión de Jordi

Como os pedimos, Jordi ha escrito un nuevo texto para resumir la evolución de su proyecto. Lo publicamos a continuación, porque está muy bien, con algunas de las imágenes que ya tiene.

Jordi Barreras
"Mi proyecto inicial nació con la finalidad de realizar un acercamiento fotoperiodístico a la comunidad china inmigrante. Después de llevar 8 años de relación con ellos y 3 de manera más fluida, no consigo penetrar en su intimidad, uno de los objetivos narrativos esenciales en el discurso fotoperiodístico. Considero que uno de los aspectos que han influido es el hecho de la falta de interrelación que ha existido entre ellos y yo. Personalmente, a mi me interesaba conocer su vida. A ellos, en cambio, ni mi vida ni mi cultura, que ahora también es la suya, les importa mucho. Parece que tanto la sociedad de acogida que les rodea como sus individuos les produce cierta indiferencia. Por lo tanto, si existe solo una parte que muestra interés por conocer a la otra, es difícil que se produzca un acercamiento estable.

La relación que he mantenido con ellos destaca por el distanciamiento y la desconfianza, solo mitigada por la influencia de un miembro de su comunidad que explicaba mis intenciones. En el análisis de esta comunidad no ha servido el típico truco del “acércate sin la cámara primero, para ganarte su confianza”, porque la sensación que he tenido, sencillamente, es que mi vida les importa bien poco, con la cámara y sin ella.

Jordi Barreras
Al principio del trabajo era consciente de que me enfrentaba a una comunidad inaccesible pero creí, inocentemente, que sería cuestión de tiempo y paciencia el poder adentrarme en ella. En esta parte del proceso, que podríamos considerar de estancamiento, me he movido durante estos últimos meses. Me he dedicado más a analizar mi trabajo que a realizar fotografías, cuestionándome todo tipo de preguntas en el aspecto técnico, narrativo y de contenidos. Me han surgido muchas dudas, incluso sobre si lo que quería hacer era un trabajo fotoperiodístico u otro más subjetivo, en realidad.

Finalmente he decido renunciar al fotoperiodismo y tratar de salir de sus convencionalismos desde una apuesta personal a la hora de fotografiar. Me desmotiva el hecho de seguir siempre un mismo esquema, independientemente de las características peculiares de la comunidad retratada. Ocio, familia, educación, trabajo... son esquemas básicos sobre los que he trabajado sin obtener el resultado esperado. Parece que quería contar algo más profundo que eso, mi visión personal sobre las peculiaridades de esta comunidad. No ha sido hasta que me preguntado por mi relación con los chinos más que por las características del trabajo, cuando he encontrado las respuestas a mis preguntas y el hilo conductor del trabajo.

Jordi Barreras
Como he comentado antes, llevo demasiado tiempo dándome de morros con una muralla impenetrable, tratando de superarla, retratándolos desde la superficialidad. Y ha sido en este punto cuando he decido que ahí estaba la clave del trabajo: olvidarme de lo que hay detrás de esa muralla y centrarme en la muralla en si. Esa muralla que se construyó físicamente pero que, a la vez, planea en el imaginario colectivo de la diáspora china. Por este motivo, mis fotografías los muestran ausentes, alienados, impenetrables... Las imágenes recogen un momento preciso donde no pasa nada, dónde el fotografiado no se muestra, no se define psicológicamente. Podríamos hablar de un No retrato. Las personas no quieren expresarse. Pero es a través del hermetismo que muestra cada individuo retratado cuando entendemos el comportamiento colectivo. El significado del retrato no se encuentra en lo particular de cada caso sin en el conjunto de las fotografías".

2 comentarios:

Gatos dijo...

¡Excelente texto de Jordi!

Tomás Correa dijo...

Uauh! Qué buen giro Jordi. Me encanta cómo ha evolucionado tu proyecto. ¿Y los demás? ¿No se animan a contar cómo evolucionan los suyos?